Aumentan desapariciones de adultos mayores en Puebla: 92 casos en cuatro años
En los últimos cuatro años, 92 adultos mayores han desaparecido en Puebla, según el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO). Estas desapariciones, que involucran a 73 hombres y 19 mujeres de entre 60 y 100 años, se registraron entre el 1 de enero de 2020 y el 10 de diciembre de 2024. Aunque las causas son diversas, colectivos señalan que enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer juegan un papel clave al aumentar la vulnerabilidad de este grupo.
La mayoría de los casos se concentran en la capital poblana, con 19 desapariciones, aunque también se han registrado en 28 municipios más, como Tehuacán, Atlixco, Hueyapan y Xicotepec.
Factores detrás de las desapariciones
María Luisa Núñez Barojas, del colectivo Voz de los Desaparecidos, destacó que muchas desapariciones están vinculadas a problemas de memoria o desorientación causados por enfermedades como el Alzheimer. “En varios casos, los adultos mayores se desorientaron al salir de casa y no lograron regresar. Lamentablemente, algunos también escaparon de entornos familiares violentos”, explicó.
Por su parte, Gilberto Barrón Cabrera, de Con Amor y Esperanza Hasta Encontrarles, agregó que las desapariciones de adultos mayores no reciben la misma atención que las de jóvenes, a pesar de que las causas son multifactoriales. En la región de Huauchinango, por ejemplo, tienen registro de siete casos recientes, aunque considera que la cifra podría ser mayor debido a la falta de denuncias.
El impacto del Alzheimer en las desapariciones
El médico Héctor Augusto Almaraz Santibáñez explicó que el Alzheimer, una enfermedad que afecta la memoria y las capacidades cognitivas, es una de las principales razones detrás del extravío de adultos mayores. Los afectados pueden olvidar dónde están, cómo regresar a casa o incluso reconocer situaciones peligrosas, lo que los hace altamente vulnerables.
Crear entornos seguros y supervisar a las personas con esta enfermedad es esencial para reducir estos riesgos. También es importante que las familias denuncien cualquier desaparición ante la Fiscalía y la Comisión de Búsqueda de Personas, pues esto facilita el inicio de las investigaciones y agiliza los esfuerzos para localizar a las personas desaparecidas.
Llamado a la empatía y a la acción
Activistas como María Eugenia Rojas, madre buscadora, instan a la sociedad y a las autoridades a no normalizar las desapariciones de adultos mayores ni revictimizar a las familias. “Debemos ser más empáticos y entender que no siempre hay una causa delictiva detrás de estas desapariciones”, afirmó.
Además, exigieron a las autoridades dar prioridad a estos casos y reconocer que las desapariciones de adultos mayores requieren un enfoque especializado que considere tanto factores médicos como sociales.
En conclusión, las desapariciones de adultos mayores en Puebla reflejan un problema multifactorial que exige atención urgente. La colaboración entre familias, colectivos y autoridades es clave para atender esta problemática y evitar que más personas desaparezcan sin dejar rastro.



