Canadá volverá a pedir visas a los ciudadanos de México, así lo ha confirmado este jueves el Gobierno de ese país en un comunicado. La información ya había sido revelada un día antes por la televisión pública canadiense, que citaba a altos funcionarios, que justificaron la medida ante el aumento de solicitudes de asilo en los últimos meses.
El Gobierno de Justin Trudeau contempla un esquema parcial, en el que los visitantes mexicanos que ya cuenten con el visado para Estados Unidos estén exentos del requisito.
El proceso de solicitud para ciudadanos mexicanos que buscan un permiso de trabajo o estudio no cambiará. Quienes quieran trabajar en Canadá seguirán teniendo acceso a una amplia cantidad de vías laborales existentes, incluido el Programa de Trabajadores Extranjeros Temporales y el Programa de Movilidad Internacional.
Quienes ya cuenten con visa para Estados Unidos, solo necesitarán tramitar la Electronic Travel Authorization (ETA), el permiso de entrada para visitas cortas y viajes de turismo o negocios. La ETA es un requisito para cualquier persona que ingrese a ese país, cuesta siete dólares canadienses (120 pesos mexicanos) y cuenta con una vigencia de cinco años tras expedirse.
Cuatro de cada diez viajeros mexicanos, dijeron fuentes gubernamentales, se verían afectados por el nuevo requerimiento.
La imposición del visado responde a presiones internas por la llegada de solicitantes de asilo que llegan como turistas a los aeropuertos canadienses.



