Los manifestantes exigieron la liberación de Jesús Sierra Márquez, un ex policía del Estado de México que fue sentenciado a 47 años de prisión por el presunto delito de homicidio calificado en el 2020 y que al parecer de los familiares fue un hecho fabricado.
El cierre vehicular afectó al personal que se dirigía a los parques industriales y a usuarios que se dirigían al Aeropuerto Internacional de Toluca (AIT), además al transporte público en sus rutas diarias y a estudiantes.
Los familiares, amigos y conocidos del uniformado portan cartulinas para pedir la intervención de la Gobernadora electa Delfina Gómez Álvarez y del presidente Andrés Manuel López Obrador para que el expediente sea revisado nuevamente desde la detención de Jesús, pues ha sido injustamente preso por un crimen que no cometió.
Durante el bloqueo arribaron los policías antimotines de la Secretaría de Seguridad del Estado de México, quienes esperaron para quitar a los manifestantes y así liberar la vialidad, mediante el diálogo con los representantes de la Secretaría de Gobierno.
Ante la negativa de los manifestantes se hizo uso de la fuerza pública para liberar la circulación, cuyo saldo fue de siete personas detenidas y llevadas ante el ministerio público para determinar su situación jurídica, además de asegurar dos vehículos, los cuales fueron remolcados y llevados a un corralón.



