Juan Manuel Mancilla Sánchez, obispo de la Diócesis de Texcoco, dijo que el actual Gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador tiene sometido a México a “un poder maligno“.
El prelado describió la estrategia de “abrazos y no balazos” contra la inseguridad y violencia como una irresponsable y errónea actitud gubernamental.
El obispo Mancilla Sánchez pidió no olvidar que “el gran rector y magnífico constructor de la historia” es Dios, si bien desde Palacio Nacional se incita el divisionismo y la confrontación nacional.
Y recordó que ningún sexenio dura cien años, por lo que “nada ni nadie” hará sucumbir al país.
En opinión del obispo, la paz solo podrá ser construida desde la bondad y la inocencia de la niñez, por lo que exhortó a “invertir lo mejor de nuestras energías, nuestro trabajo” en los más pequeños.
El pronunciamiento del obispo de la Diócesis de Texcoco contra el Gobierno del presidente López Obrador se unen a los señalamientos de los obispos de la Diócesis de Irapuato y el obispo de Cuernavaca.
Enrique Díaz Díaz, prelado de Irapuato, reprochó que el presidente Andrés Manuel López Obrador incurre en “abuso de poder” en sus conferencias matutinas, con la finalidad de proponer a los candidatos del oficialismo y destruir a muchas personas opositoras a su Gobierno.
Por su parte, Ramón Castro Castro, obispo de Cuernavaca, denunció que “México está salpicando sangre por todos lados” por los altos índices de impunidad y advirtió que los grupos delincuenciales ya se preparan para influir en las elecciones de 2024.


