El presidente Andrés Manuel López Obrador dejó en claro que no existe una situación de descontrol de la violencia en el estado de Chiapas, pese a que diversas organizaciones y activistas han advertido que hay en la región lo que calificaron como un “escenario de guerra“.
En la conferencia matutina de Palacio Nacional, López Obrador calificó como “exagerado” la situación que se vive actualmente en dicha entidad y en el resto del país.
“Estamos atendiendo los problemas en Chiapas y también sostengo que se ha exagerado lo que sucede en Chiapas. En los últimos tiempos, en general en el país, el tema de los conservadores y de sus medios es el de exaltar todo lo relacionado con la violencia, como si fuese lo mismo de antes y como si no estuviésemos nosotros todos los días atendiendo este problema que heredamos de gobiernos corruptos, vinculados con la delincuencia organizada”, indicó.
“Los datos que tenemos en Chiapas en homicidios, secuestros, robos, es de los estados con menos incidencia delictiva en el país, pero ustedes tienen una visión distinta y la respetamos, nada más que no la compartimos”, puntualizó.
El mandatario mexicano detalló que antes organizaciones y medios de comunicación no hablaban de la situación que imperó en dicha entidad de sur del país durante los Gobiernos neoliberales.
“Existía un narcoestado en la época de (Felipe) Calderón y es no no se dice, ustedes pueden estar hablando de la violencia en Chiapas, en Guerrero, pero es muy difícil (…) No tratan el tema por ejemplo de García Luna, ‘eso ya pasó, eso ya no es nota’; no tratan el tema de la guerra que se desató con Calderón, mucho menos van a tratar el tema del fraude del 2006 que llevó a declarar la guerra de manera irresponsable”, externó.
El creciente conflicto armado, con homicidios y desapariciones en Chiapas enfrenta a organizaciones y activistas, quienes denuncian un “clima de guerra”, pese a que el Gobierno de López Obrador afirma que la región está en paz.
“Chiapas vive un escenario de guerra y el Gobierno mexicano es muy irresponsable al minimizar toda esta violencia aguda que se está viviendo, paralizando la paz en la población”, expresó en entrevista con EFE Carlos Ogaz, responsable del área de sistematización e incidencia del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas.
Agregó que el estado, ubicado en el sureste de México, “vive una guerra posibilitada por la impunidad, por la inacción, la omisión del Gobierno mexicano ante esta problemática, y eso hace que vaya en aumento y no se vean acciones estratégicas para garantizar la vida y la seguridad de la población”, agregó el investigador.
Por su parte, la organización Red de Resistencia y Rebeldía Ajmaq señaló que les asombra la negación del Gobierno mexicano ante esta guerra donde grupos paramilitares y del crimen organizado están atacando a la población civil de la zona fronteriza México- Guatemala; selva, pueblos indígenas mayas.
“Todos esos crímenes los vemos en comunidades zapatistas y no zapatistas, existen constantes ataques armados, la población no puede vivir una vida normal, todos saben que existe el tráfico de drogas, de personas, de armas y por eso resulta increíble que exista una negación y que digan que aquí no pasa nada”, expuso Mariela Vázquez, integrante de Ajmaq.
“Es una guerra civil, ni siquiera mal gobierno o gobierno incompetente, sino que es algo que ya no está, no escuchan, no ven y no dicen nada; hay un desgobierno, entonces el Estado y el crimen organizado están entretejidos y está afectando a la dinámica local”, dijo a EFE Diana Itzu, también miembro de Ajmaq.


