El COI y Japón posponen para 2021 los Juegos Olímpicos

No fue necesario esperar las cuatro semanas determinadas la víspera: el Comité Olímpico Internacional (COI) y el gobierno de Japón tomaron la decisión de posponer los Juegos Olímpicos, rindiéndose ante la realidad de una pandemia del coronavirus que tiene paralizada la vida cotidiana en todo el planeta y que había hecho virtualmente imposible montar la monumental cita deportiva en julio.

El COI señaló que los Juegos deben reprogramarse a una fecha que no sea en 2020 y a más tardar en el verano de 2021, para salvaguardar la salud de los deportistas, todos los involucrados en los Juegos Olímpicos y la comunidad internacional.

Fue un anuncio que era esperado ante el cúmulo de presión por parte de deportistas, organizaciones deportivas y Comités Olímpicos Nacionales que estaban nerviosos por la situación, todos enfrentando una coyuntura en la que los entrenamientos y torneos clasificatorios, así como los protocolos internacionales de dopaje, habían quedado trastocados sin remedio alguno.

La canadiense Hayley Wickenheiser, cuatro veces campeona de hockey y primera integrante del COI que criticó la reticencia del movimiento olímpico de posponer la cita, afirmó que la decisión era el mensaje que los deportistas querían escuchar.

A todos los deportistas: tomen un respiro, reagrúpense, cuídense ustedes y sus familias. Ya les llegará su momento, escribió Wickenheiser en Twitter.

La decisión

El presidente del COI, el alemán Thomas Bach, y el primer ministro japonés Shinzo Abe, conversaron por teléfono temprano el martes y se pusieron de acuerdo, junto con un grupo de ejecutivos del COI y el comité organizador de Tokio, en tomar la decisión.

Otros Juegos Olímpicos fueron cancelados por guerras mundiales en 1916, 1940 y 1944, pero ninguna justa olímpica de la era moderna, desde 1896, había sido pospuesta por otros motivos, menos un virus que ayer superaba los 400 mil contagios en todo el mundo, cifra que se incrementa día con día.

Será la primera vez en 72 años que la justa olímpica de verano no se lleve a cabo conforme al año establecido y con el anuncio del aplazamiento hasta 2021 se convertirían en los primeros en celebrarse en año non.

Solamente la Primera y Segunda Guerra Mundial impidieron su realización cada cuatro años; después de ello, Londres 1948 marcó la pauta para que se celebraran en tiempo y forma, hasta este 2020.

En 1916, Berlín apuntaba a ser la sede de la justa; sin embargo, con el inicio de la Primera Guerra Mundial (1914-1918) tuvieron que ser cancelados, puesto que Alemania era uno de los principales países involucrados.

A partir de Amberes 1920 los juegos se mantuvieron en pie, pese a la Gran Depresión y al nazismo de Hitler en Berlín 1936, hasta que estalló la Segunda Guerra Mundial que privó a Helsinki ser sede en 1940, en sustitución de Tokio.

En ese año, la capital nipona sería la sede en turno, pero debido al comienzo de la Segunda Guerra chino-japonesa, tuvieron que renunciar a la organización de los Olímpicos, por lo que entró Finlandia al rescate, aunque tampoco pudieron llevarse a cabo.

Además de renunciar a la justa veraniega, Japón tuvo que renunciar a los Olímpicos de invierno, en Sapporo 1940, los cuales fueron movidos a Garmisch-Partenkirchen, Alemania, pero fueron cancelados por el conflicto bélico.

La situación se repitió en 1944, cuando Londres no pudo albergar a los miles de atletas, debido a que la ciudad estaba devastada tras los ataques de los enemigos. Al tiempo en que la justa invernal de la Cortina d’Ampezzo, Italia, no se llevó a cabo por la misma razón.

Fue hasta 1948, cuando se restablecieron los Juegos en la capital inglesa, y desde entonces no hubo interrupción alguna, hasta este 2020, pese a los boicots de algunos países durante la guerra fría.

Prioridad, proteger vidas

En las circunstancias actuales y basándonos en la información brindada por la Organización Mundial de la Salud, el presidente del COI y el primer ministro de Japón concluyeron que los Juegos de la 32 Olimpiada en Tokio deben reprogramarse, lo mismo que los Juegos Paralímpicos, aunque ambos mantendrán la denominación de Tokio 2020.

Las consecuencias financieras del aplazamiento de los Juegos no se han discutido y no son una prioridad, se trata de proteger vidas, afirmó Bach poco después en videoconferencia.

Abe destacó que realizar los Juegos el año entrante será la demostración de la victoria de los seres humanos contra los contagios de coronavirus.

Aplazar el encuentro supone complicaciones logísticas, como la disponibilidad de sedes en Japón, la alteración de los calendarios deportivos internacionales durante cualquiera que sea la nueva fecha seleccionada, el restablecimiento de los procesos de clasificación y otras consideraciones.

La decisión se tomó apenas horas después que los organizadores locales habían dicho que el relevo de la antorcha iba a continuar el jueves. Esos planes también cambiaron.

De momento, la llama permanecerá guardada y a la vista en Fukushima, dijo el presidente del comité organizador Yoshiro Mori.

El COI y los organizadores de Tokio confían que la decisión de posponer la cita permitirá al mundo recuperarse de la pandemia.

Los líderes están de acuerdo en que los Juegos Olímpicos de Tokio pueden ser un faro de esperanza al mundo durante estos momentos difíciles y que la llama olímpica se convierta en la luz al final del túnel en el cual el mundo se encuentra en este momento, dijo el COI.

La decisión es un alivio para los deportistas, dado que ya no tendrán que seguir adelante con sus entrenamientos en medio de condiciones imposibles, sin tener idea clara para qué y cuándo deberían estar preparados.

Muchas arenas, estadios y hoteles tenían contratos para unos Juegos que se habían alistado entre el 24 de julio y el 9 de agosto. Reacomodar todo eso no es imposible, pero costará más dinero. Tokio ya había invertido 28 mil millones de dólares para montar la justa, según informes.

Y lo otro es el calendario deportivo internacional. Casi todas las 33 disciplinas en el programa olímpico tienen previsto competencias importantes, incluyendo mundiales, para 2021.

El más relevante de todos está en el atletismo. El estadio Hayward Field de la Universidad de Oregon ha sido renovado y ampliado, a un costo de 200 millones de dólares, para albergar el campeonato mundial el año próximo, que será reprogramado para 2022.

Todos los organismos deportivos internacionales abrazaron con afecto la decisión, desde la Asociación de Comités Olímpicos Nacionales, así como los comités olímpicos y paralímpicos, afines, como la FIFA, que se comprometió a colaborar con los retos ligados a la reprogramación; la mayoría de federaciones de las disciplinas involucradas en la justa veraniega y, desde luego, decenas de figuras destacadas en los podios olímpicos, entre otros, el keniano Eliud Kipchoge, campeón olímpico de maratón; el ciclista italiano Vincenzo Nibali, el judoca francés Teddy Riner, doble campeón olímpico, o la alemana Isabell Werth, séxtuple monarca de equitación.

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