Tras prohibición, se creó mercado negro de cigarrillos electrónicos

A pesar de estar prohibida su venta por decreto presidencial, los cigarrillos electrónicos o vapeadores se comercializan en Internet, tianguis que se ubican en los límites de Iztapalapa, Gustavo A. Madero, Iztacalco y Venustiano Carranza con el estado de México, así como en puestos ambulantes cercanos a estaciones del Metro y hasta en algunas tiendas de abarrotes.

En mercados sobre ruedas los dispositivos se venden en su mayoría en puestos donde realizan tatuajes o piercing (perforaciones) en el cuerpo. Tienen un costo en promedio 200 o 300 pesos. En bazares o por Internet el precio se dispara hasta 5 mil pesos, dependiendo del tamaño, la marca y calidad del producto. En la web incluso se venden pipas usadas.

Para los consumidores, estos sistemas electrónicos de administración de tabaco y nicotina son supuestas alternativas a los cigarros tradicionales para dejar de fumar o como una forma de administrar nicotina sin humo.

El vapeo consiste en inhalar el vapor o aerosol de un cigarrillo electrónico u otro dispositivo para consumir nicotina u otras sustancias.

Integrantes del movimiento yo sí creo en el vapeo aseguran que prohibir la venta de cigarros electrónicos, en lugar de regularlos, no protegerá la salud de los mexicanos que quieren dejar de fumar, por el contrario, consideran que fomentará el mercado ilegal.

Jaunita y otros consumidores de cigarros electrónicos protestaron la semana pasada en la Cámara de Diputados para exigir a legisladores la cancelación del decreto que prohíbe la importación de cigarros electrónicos y, en su lugar, demandaron que los legisladores regulen las leyes para su distribución y venta en México.

Desde que comencé a vapear sentí un cambio total, físico y mental. Te transforma la vida a ti y a tu familia. Mi tío y yo empezamos a vapear y desde entonces también lo hacen mi hermana, mis primos y ahora muchos integrantes de mi familia se unieron y pudieron dejar lo tan dañino que es el cigarro.

Estefani empezó a fumar a los 13 años. Dice que consumía dos cajetillas diarias, pero hace dos años cambió: El vapeo sana vidas y son una opción porque es menos perjudicial que los cigarros normales.

Luego de que México prohibió la importación de cigarros electrónicos por contener más metales pesados que el humo del cigarro tradicional y resultar más dañinos, la organización SaludJustaMX, compartió la declaración de Patricia Sosa, Directora de Programas para América Latina de Campaign for Tobacco-Free Kids, quien en su momento aplaudió al presidente Andrés Manuel López Obrador por emitir el decreto que prohíbe su importación y exportación, así como de productos de tabaco calentado para ayudar a proteger a jóvenes del riesgo de adicción a la nicotina.

El uso de cigarrillos electrónicos por jóvenes presenta serias preocupaciones, ya que el consumo de nicotina en cualquier forma a temprana edad no es seguro, provoca adicción y puede dañar el desarrollo cerebral de los y las adolescentes.

En su mensaje que reprodujo SaludJusta, indicó que en Estados Unidos el uso de vapeadores se ha disparado a niveles epidémicos gracias a las tácticas de comercialización de compañías como Juul y la amplia disponibilidad de sabores de cigarrillos electrónicos, como mango, menta y chicle.

“Las tácticas de marketing utilizadas para promover estos productos son las mismas que usan las grandes tabacaleras para los cigarrillos convencionales, desde la contratación de influencers en redes sociales hasta la utilización de celebridades. Estas estrategias exponen a una generación completamente nueva de jóvenes a productos adictivos y amenazan con deshacer décadas de progreso en la reducción del consumo de tabaco.”

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