Icono del sitio En Serio Noticias

Reparación del Niño Dios, es un oficio y también devoción

El anuncio es claro: “Se reparan Niños Dios” y antecede al encuentro con el artesano y su mesa de trabajo, bajo el sol, junto a la tienda del barrio de Amatitlán, en la capital morelense.
Las manos de Don Francisco Tello López, reparan hábilmente la hermosa y muy tierna figura de yeso. Hasta él, llegan las señoras de Amatitlán –“las madrinas” de la figura—, apuradas pidiendo sus servicios.
El Niño debe de estar listo para ser llevado a la Misa del Día de la Candelaria, donde después de oír misa junto con sus padrinos y propietarios, será bendecido por los Padres Franciscanos. El Niño se regresa a la casa de sus dueños, donde habrán de saborearse los tamales, obsequiados por quienes se sacaron el monito en la Rosca del Día de Reyes.
Tello López, es originario de Tetela del Monte, se dedica desde hace más de 15 años a la restauración de los Niños Dios

Durante todo este tiempo de ejercer su oficio, ha reparado Niños Dios, de todo tipo, desde los más vetustos y artísticos, hechos de madera, pasando por los de yeso y hasta los de acrílico.
El suyo, dice, ds un oficio, pero también una devoción.

Salir de la versión móvil