Bienal Rufino Tamayo perfila panorama actual de la pintura mexicana

Las 48 obras que integran la exposición de la edición 18 de la Bienal de Pintura Rufino Tamayo perfilan un panorama completo de lo que se hace en México en ese arte, considera Juan Carlos Pereda, subdirector de colecciones del Museo Tamayo Arte Contemporáneo.

En ese recinto se inauguró la muestra, el miércoles, junto con la exposición Tu texto aquí, del británico Michael Dean.

La exhibición de la bienal muestra que la pintura ‘‘está vigente, goza de cabal salud, tiene una cantidad de consideraciones en todas direcciones, tantas como artistas hay; cada uno cultiva su propia estética, poética y la expresa”, refirió hace unos días durante un recorrido con representantes de la prensa.

Participaron unos 650 artistas de los que se seleccionaron 45 y 48 obras, tres de las cuales recibieron el premio de adquisición, con lo que ahora forman parte del acervo de la bienal que resguarda del Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca.

‘‘Las 48 piezas seleccionadas hablan de esta diversidad, de esta salud de la pintura, de esta preocupación de la gente joven por seguir cultivando una pintura que expresa y que al mismo tiempo conserva estos grandes valores clásicos en la que está anclada.

‘‘Como el retrato verdaderamente magnífico, pintado con un rigor académico pero con un enfoque contemporáneo que puede derivar lo mismo de la fotografía que en el video o el cine y esto empata con un ejercicio pictórico muy nuevo, muy novedoso y que de alguna forma termina renovando el campo pictórico y el panorama de la pintura en México”, añadió Pereda. El retrato al que se refiere es Jonathan, de la pintora Paulina James.

La renovación de la pintura era algo que le preocupaba profundamente a Tamayo, pintor con trayectoria de más de 75 años, quien permanentemente estuvo renovando la pintura y creó esta bienal precisamente con el fin de promover la creación de una colección de pintura contemporánea para su estado natal y que hubiera una colección que hoy, cuando se haga una historia de la pintura contemporánea, se tendrá que consultar dos grandes colecciones que se han formado a partir de arte joven y la Bienal de Pintura Rufino Tamayo.

Los cambios de esta bienal, en contraste con ediciones anteriores, ‘‘son conceptuales. La pintura como todo el arte siempre está en movimiento, se nutre de la inmediatez; veíamos que uno de los premios es un pequeño lienzo de denuncia que tiene inscrita una frase terrible: Rosalinda tomó un taxi y no se supo más de ella’’.

‘‘Es una noticia periodística que retoma la actualidad y el problema se estetiza para convertirlo en una reflexión y una denuncia. Estamos en un museo, un lugar abierto a las ideas, a la discusión, al intercambio de ideas pero donde se convoca a la gente a disfrutar la pintura y uno se encuentra ante un mensaje lacónico y verdaderamente fuerte.

‘‘Eso es lo que ha cambiado, eso es lo que está en permanente transformación, que la pintura es un lenguaje que se nutre de la actualidad, de la inmediatez y esa es la función en gran medida de los artistas: ser receptores de esta problemática, de esta crisis para decodificarlas y convertirlas en un discurso estético o en un discurso incluso de crisis que uno puede venir a reflexionar.”

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